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TC014Etapas y desafíos

10 razones por qué Dios permite el sufrimiento

Una mirada bíblica al dolor: por qué Dios lo permite y qué puede producir en nosotros cuando lo atravesamos con Él.

Extensión
3 páginas
Incluye:
Oración, Biblia, Tema, En Pareja
  • Matrimonio establecido
  • En crisis

Inicien este tiempo Orando.

Introducción

El sufrimiento es una de las realidades más difíciles de comprender en la vida humana. Muchos se preguntan por qué un Dios bueno y poderoso permitiría el dolor, la injusticia o la pérdida. Sin embargo, la Biblia nos enseña que el sufrimiento no es un accidente ni un error, sino que puede convertirse en un medio que Dios usa para moldear nuestro carácter, fortalecer nuestra fe y acercarnos más a Él.

En este estudio veremos 10 razones para no perder la fe en medio del dolor, confiando en que Dios sigue siendo amoroso, justo y digno de nuestra confianza.

El sufrimiento viene con la libertad de escoger

Dios nos dio la libertad de tomar decisiones. Esa libertad trae consigo la posibilidad de elegir mal y enfrentar consecuencias. Sin esa libertad, no existiría el amor verdadero ni la responsabilidad personal.

“El Señor Dios puso al hombre en el jardín de Edén para que lo cultivara y lo cuidara, pero el Señor Dios le advirtió:”

“Puedes comer libremente del fruto de cualquier árbol del huerto, excepto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Si comes de su fruto, sin duda morirás».”

Génesis 2:15-17, NTV (se abre en una pestaña nueva)

El sufrimiento revela lo que hay en el corazón

Las pruebas sacan a la luz lo que realmente creemos y en quién confiamos. El dolor expone si nuestra fe es genuina o superficial.

“Recuerda cómo el Señor tu Dios te guió por el desierto durante cuarenta años, donde te humilló y te puso a prueba para revelar tu carácter y averiguar si en verdad obedecerías sus mandatos.”

Deuteronomio 8:2, NTV (se abre en una pestaña nueva)

El sufrimiento nos acerca a Dios

Cuando atravesamos el dolor, reconocemos nuestra necesidad de Dios. Muchas veces es en la crisis cuando más buscamos su presencia.

“Tan solo en Dios encuentro paz; mi salvación proviene de él.”

Salmos 62:1, NTV (se abre en una pestaña nueva)

El sufrimiento produce crecimiento y carácter

El dolor no es agradable, pero nos ayuda a crecer y a perseverar. Dios lo usa para moldear nuestro carácter.

“Nos alegramos incluso cuando tenemos grandes pruebas y dificultades, porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia. Y la resistencia desarrolla firmeza de carácter, y el carácter fortalece nuestra esperanza segura de salvación.”

Romanos 5:3-4, NTV (se abre en una pestaña nueva)

El sufrimiento nos hace valorar lo eterno

El dolor nos recuerda que este mundo no es nuestro destino final. Nos anima a poner nuestra esperanza en la eternidad con Dios.

“Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades.”

2 Corintios 4:17, NTV (se abre en una pestaña nueva)

El sufrimiento nos enseña a depender de la gracia de Dios

En la debilidad aprendemos a confiar más en la gracia de Dios que en nuestras fuerzas.

“Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad”

2 Corintios 12:9, NTV (se abre en una pestaña nueva)

Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí.

El sufrimiento nos hace más compasivos con otros

Quien ha sufrido comprende mejor el dolor ajeno. Dios transforma nuestras pruebas en consuelo para otros.

“Él nos consuela en todas nuestras dificultades para que nosotros podamos consolar a otros. Cuando otros pasen por dificultades, podremos ofrecerles el mismo consuelo que Dios nos ha dado a nosotros.”

2 Corintios 1:4, NTV (se abre en una pestaña nueva)

El sufrimiento nos prepara para la victoria final

Las pruebas nos recuerdan que un día todo dolor terminará y disfrutaremos la victoria eterna en Cristo.

“Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte, ni tristeza, ni llanto, ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más.”

Apocalipsis 21:4, NTV (se abre en una pestaña nueva)

El sufrimiento muestra el poder de Dios

Al enfrentar pruebas con fe, damos testimonio del poder de Dios en nuestra vida.

“Pues cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

2 Corintios 12:10, NTV (se abre en una pestaña nueva)

El sufrimiento nunca es el final de la historia

El dolor es real, pero la esperanza en Cristo es mayor. Dios promete restauración y vida eterna.

“Y después de que hayan sufrido un poco de tiempo, Dios, quien los llama a su gloria eterna en Cristo, los restaurará, los sostendrá, los fortalecerá y los afirmará sobre un fundamento sólido.”

1 Pedro 5:10, NTV (se abre en una pestaña nueva)

Preguntas para Reflexionar en Pareja

  1. 01¿Cómo hemos experimentado que nuestras decisiones traen consecuencias en nuestro matrimonio?
  2. 02¿En qué momentos difíciles hemos visto que nuestro corazón quedó al descubierto?
  3. 03¿Cómo nos ha acercado el sufrimiento más a Dios como pareja?
  4. 04¿Qué carácter o virtudes hemos desarrollado en medio de las pruebas?
  5. 05¿De qué manera el dolor nos ha hecho valorar más lo eterno que lo temporal?
  6. 06¿Qué situaciones nos han enseñado a depender más de la gracia de Dios que de nuestras fuerzas?
  7. 07¿Cómo nuestro propio dolor nos ha preparado para consolar a otras parejas?
  8. 08¿Qué esperanza nos da saber que un día no habrá más sufrimiento ni lágrimas?
  9. 09¿En qué momentos hemos visto el poder de Dios sosteniéndonos en la debilidad?
  10. 10¿Qué promesa de restauración de parte de Dios nos sostiene hoy como matrimonio?

Terminen este tiempo orando.

Material desarrollado por y para el Centro de Orientación Matrimonial Enlazados. Se permite su reproducción sin modificar.

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